Confesiones de una groupie

por: petitcomite · 20/Dec/05 15:57 · 19 comentarios - escribe el tuyo
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Viernes, 16 de diciembre de 2005.
06:00 a.m.

La alarma de mi despertador suena sin piedad. El estruendo retumba en mi cabeza durante unos segundos. Me hundo un poco más en el nórdico. No puede ser verdad. Rápidamente reacciono. Hoy es el día. Hoy es el único día.

Me visto con lo primero que pillo, agarro la trenca al vuelo y me dispongo a correr por San Bernardo en dirección a Callao mientras sopeso la posibilidad de utilizar el metro. “No - me digo a mi misma-. Con lo dormida que estás seguro que te confundes y vas en dirección contraria”. Y en este momento, en el que las aceras aún no están puestas, el tiempo es oro para mí.

Llego a Callao extasiada, mirando ansiosa a izquierda y derecha, buscando alguna cara conocida mientras me enfilo hacia mi objetivo: la puerta o, en su defecto la posición más cercana a la misma, de Escridiscos.


Me regaño mentalmente “antes, antes, teníamos que haber quedado mucho antes”.

La cola para conseguir las entradas del concierto “secreto” de los Strokes en la Sala Sol ya es demasiado larga. Mientras me lamento, camino con una sonrisa nerviosa que me ayuda a camuflar la vergüenza de saberme metida en un acto marketiniano vil y cobarde. Miro mis pies. Segundo error. Llevo unas Converse y el suelo es granito gélido de O Porriño. Sé que voy a sufrir. Y estoy dispuesta a ello.

El chico situado delante de mí me sonríe. Supongo que será por la cara de pánfila que se me ha quedado. De repente unas voces conocidas me anuncian que ya han llegado. “Menos mal –pienso- un plantón hubiera sido horroroso”. Un bip, bip, anuncia una retirada a tiempo. Un escueto mensaje de texto comunica la imposibilidad física y psíquica de acudir a tan magno evento por parte de uno de esos que el día anterior te han asegurado, jurado y perjurado que “allí estaré”. En toda guerra hay bajas. Y nuestra lucha por las entradas, no iba a ser menos.

La fila es heterogénea, plurilingüe y además de calor humano, destila buen rollismo. Un chaval con cara de organizador nos pasa una lista, “tenéis que apuntaros, habrá dos controles más a las 7.30 y a las 8.30 –explica- así que procurad ir al baño o a tomar un café a otras horas porque si no, se os saltará el turno”. Le doy las gracias y me inscribo. Junto a mi número de posición, 187, anoto mi nombre y apellidos. Empiezo a preocuparme. ¡187! Ayer por teléfono nos habían asegurado que serían 180 entradas a 20€… Nos miramos con cara de susto. ¡Yo que había avisado que llegaría tarde al curro! “Podrían ser 200, ¿no?” –pregunto con voz entrecortada.

Decidimos acercarnos a pillar un café de esos que están tan calientes que siempre te quemas la punta de la lengua. Porque vamos a aguantar. Necesitamos oír de viva voz que ya no hay entradas. No nos vamos a rendir con facilidad. Hemos venido a sufrir. Y no hay dolor.

El local está hasta la bandera de flequillos perfectos y pantalones de abuelo que sientan como un guante. Mientras decido cuál de los envases es el que contiene el chocolate en polvo, un nene con corrector dental me comenta “yo te conozco”. Obviamente, miente como un bellaco. Prueba irrefutable es que me hable a las 7 de la mañana cuando estoy a punto de que el dedo meñique de mi pie empiece a gangrenarse. Tendría que saber de antemano que se encuentra en situación de riesgo mortal. Murmuro algo y vuelvo como una autómata hacia la fila. En el trayecto, el café se pone a temperatura ambiente, “¿quién había pedido café con hielo?”

En diez minutos ya nos hemos forjado un pequeño grupo de resistencia. “Son dos entradas por persona”; “pondrán 300 a la venta”; “a ver si no se cuela nadie”; “¿lo lograremos”. A estas alturas la cola es impresionante. Desciende vertiginosamente a lo largo de la calle e invita a pocas esperanzas al gotero de gente que continúa llegando.

Los controles van pasando. Se tacha sin piedad a quién no responde. Y nuevos nombres continúan incrementando la lista. Esto sí que es poder de convocatoria.

A medida que transcurre el tiempo, fluyen las conversaciones con nuestros vecinos de fila. “¿Viste a Weller?, Eso sí que es un directo.”; “¿Y los Go-Betweens en Aqualung? Siguen en forma”; “el Primavera es el festival mejor organizado”; “¡claro que me gustan los Sonics”. Evitamos hablar del tema. Del porqué estamos ahí. Sabemos que es una empresa difícil, casi irrealizable. Poco a poco la treintena de personas que ha pasado toda la noche a la intemperie comienza a despertarse. Mantas, sillas baratas de Ikea, paquetes de patatas, botellas vacías y cartones abarrotan el suelo. Los hombres de Gallardón armados con escobas y carrito intentan poner un poco de orden entre tanta guarrería.

A las nueve y dos minutos las entradas se ponen a la venta. Los gritos de “una, una” (se entiende una entrada por persona) surgen con fuerza entre los primeros puestos de la cola. En apenas diez minutos se confirman nuestros peores presagios: Sold Out. Las entradas no han llegado a 90. Regla de mercado pura y dura. Exceso de demanda y escasez en la oferta.


Justo en ese momento, uno de nuestros nuevos amigos me pone una mano en el hombro y me comenta “Imagínate que nos hubiese pasado con Wilco”. Hasta consigue ponerme contenta.

Lunes, 19 de diciembre de 2005.
11:23 p.m.

Albert Hammond Jr. se encuentra apoyado en la barra de la madrileña Vía Láctea mientras mantiene una conversación animada con dos chiquillas la mar de monas. En vivo y en directo parece un chico normal. Nadie diría que es uno de los autores de esa pequeña maravilla que ha sido, es y será “Is this it”. Tengo ganas de acercarme y comentarle un par de cosillas sobre el disco de su novia Catherine Pierce.

Cuando yo salgo del baño, él entra. En mi cabeza suena “Meet me in the bathroom”. Me digo a mi misma “a la vuelta le canto las cuarenta”. Por el madrugón. Por las 80 puñeteras entradas. Por el frío helador.

Ambos nos reubicamos en el bar. Él con las chicas. Yo con los míos. Me acerco decidida a la barra. Es mi oportunidad. No la voy a dejar pasar. La venganza se sirve fría.

Pero, no sé que me pasa y en el último instante, mis pies no me responden, como ateridos por el aire de la pasada mañana. Mi cabeza se gira buscando la complicidad de la camarera, y me oigo diciendo: “dos tercios cuando puedas”.

Uno para mí, y otro para mi orgullo que, últimamente, anda escaso de valor.

19 comentarios - escribe el tuyo

josenez comentó:

Martes 20 de diciembre de 2005, día de The Strokes en PopMadrid.

Muy gráfica esta narración, qué susto al final, pensaba que le ibas a tirar los tercios a la cabeza a Hammond, o mejor aún, a las dos chiquillas la mar de monas que hablaban con él para hacerte tú con su puesto.

guille comentó:

Estoy con Jose, muy gráfica y sincera la narración! Me encanta lo de “camuflar la vergüenza de verme metida en unacto marketiniano vil y cobarde”, ja ja. Hubiese molado otro final, en plan final feliz, en el que Albert Hammond te invita a un concierto privado en NY…

luis comentó:

Guille, tio, nos has jodido la segunda parte… felicidades y bienvenida petitcomite.

cristini comentó:

Rosa!! No me puedo creer que no le hicieras al menos alguna foto!!

nachobsola comentó:

Yo, si quieres, te regalo una foto del bolo. Uy, perdón, una entrada…

Odelay comentó:

Hola gente,no sé si la mar de monas pero yo era una de aquellas de la barra. Solo deciros que es un tio de puta madre.les dije si querian salir por madrid a uno de los mejores sitios y se enrollaron y a las pocas horas aparecieron por la vía. No sé si te quedarias más tiempo pero despues apareció el resto de la banda con su séquito de guardaculos, menos el cantante. Nick y Nikolai hicieron aparición estelar y se marcharon a los 5 minutos.se quedaron Fabrizio, Albert y el resto de la discografica. La verdad es q tenía un concepto de ellos de los típicos tíos arrogantes que se creen superestrellas del Rock y q te miran con desprecio por encima del hombro, pero para nada, todo lo contrario.Hasta uno de ellos reconoció que el concierto que dieron en Barcelona hace un par de años fue bastante malo (no me dijo las razones, claro). si te sirve de consuelo yo me hice la cola toda la noche.Llegué a las 12 y era la número 56 cuando solo habian como 20 personas.Corrieron todo tipo de rumores que si 200 que si 120 y al final solo se vendieron 86 entradas al publico, eso si antes de empezar el concierto vendieron la última bandada en la puerta de la sala. Por cierto, vuelven, no en marzo como va diciendo la gente por ahi xq se van de gira por UK como un mes y 3 meses a USA a partir de enero.asi que a mi me da que será para otoño… Gracias a Alex y a Danny. A ver qué tal entra el nuevo disco este año…

petitcomite comentó:

Me encanta que exista un testigo que corrobore mi historia :) Así le podemos poner un punto final. Ha sido muy divertido. Toda la razón para Cristini. Imperdonable pero tras todo el día de fiesta con los de la ofi en Aranjuez la bateria de la cámara no daba para más (y mea culpa, ¡servidora tampoco!) Luis, gracias a ti.

alvaro comentó:

genial el post!!! creo que el mejor que se ha escrito en un blog de popmadrid hasta la fecha… estreno inmejorable…

lascharades comentó:

jaajaaa que graciosa…!! y que a penita que al final te quedaras sin entradas…yo a medio post ya te imaginaba en el concierto bailando como una loca… Bienvenida a pop….!!!!

leuke comentó:

Muy bien contado, sí sí! Yo te sirvo testigo de la primera parte… Feliz comienzo :)

Giorgio comentó:

Supongo que cuando uno tiene éxito siempre le encantará después tocar en sitios pequeños no sé. Un placer poder leer tus artículos Rosina.

Gustavo comentó:

Que manga de pelotudos son estos gallegos. Están completamente limados. Afortunadamente en unos años estarán copados por los magrebíes

petitcomite comentó:

Asturiaaaaaaaaas patria queridaaaaaaaaaaaaaaa ^_^

Ichi comentó:

Qué buena historia. Respecto al marketing o no, la empresa promotora del concierto podía haberlo dejado todo en la presentación a medios del nuevo disco y tenía pinta de ser algo privado, y en cambio ofrecieron 180 entradas al público, pocas pero buenas. Caeran en algún festival así que allí estaremos!!

puroxixon comentó:

me encantan tus naraciones.

Jose Luis comentó:

Gran grupo The Strokes. Su guitarrista, Albert Hammond jr aprendió a tocar fenomenalmente ese instrumento al lado de su padre, SIR ALBERT HAMMOND, cantante, compositor y productor, nombrado SIR por la Reina de Inglaterra hace pocos años. Me gustaria invitaros a conocer sus canciones y especialmente ver el videoclip de su última grabación titulada THIS SIDE OF MIDNIGHT, dentro del album REVOLUTION OF THE HEART. El videoclip y una demo de las canciones de su último álbum estan en su página web: www.alberthammond.net

Espero que os guste, especialmente por el sonido acústico que imprime a sus canciones.

Saludos amigos. José Luis.

raquelameba comentó:

Me ha encantado leerlo. Yo me quedé sin verlos cuando vinieron a presentar su primer disco a Madrid, creo que a la Riviera. Afortunadamente tuve la oportunidad de verlos anteriormente en el Isla de encanta en Mallorca en julio de 2001, y me enamoré de su directo, de sus canciones y del rickenbaker del bajista

LuisLuisLuis comentó:

Sorprendente. Vendes discos por todo el mundo, la critica te adora, alla donde vas la gente se pone lo que tu te pones, las chicas la mar de monas se derriten por pasar un ratito contigo…Supongo que en esta tesitura, debe de ser duro “enrollarse” y ser “un tio de puta madre” y todo eso. Propongo a los Strokes al Nobel de la concordia. Hmph. La envidia, claro…

inmastroker comentó:

hola gente!!!alguien estuvo en benicassim??yo si!! y el cncierto the strokes me decepciono bastante!despues de un comienzo espectacular con juicebox ,tocaron varios temazos mas.pero no hubo ninguna complicidad cn el publico,nada de nada.la verdad es que fueron bastante"saboríos"como se dice en sevilla.otra cosa:sabeis de algun foro mas the strokes,todos los foros que encuentro son dudamericanos.nada mas.me despido.un beso a todos los strokeros

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