El último concierto del año para mí, que llegan días navideños y hay que prepararse para los villancicos, fue el esperadísimo de Franz Ferdinand, después de perdérmelos en verano (FIB mediante). Y no me decepcionaron. Sí lo hizo sin embargo el lugar, que no entiendo como usan para estos eventos.
La noche empezó con The Rakes, enésima promesa gamberra de UK, que aún reconociendo que no les he escuchado mucho, no me llaman la atención. El concierto fue bastante bueno, en todo caso, y ya había bastante gente en el sitio.
Por cierto, y antes de meterme en harina, he de decir que lanzo desde ya mi voto para que el Arena de la Casa de Campo se quede para los conciertos de Fran Perea y demás morrallita, porque no solo tiene una acústica lamentable, sino que además dispone de accesos de entrada y salida indignos. No es de recibo que entre la cola del parking y la de salida estuvieramos casi tanto tiempo como disfrutando del concierto. Realmente patético. Por no hablar del sonido de lata que tiene el interior.
Menos mal que FF salieron con ganas, y aunque se les nota un poco cansados ya de tanta gira, hicieron un concierto muy profesional, con un final apoteósico en el que todos cerraron sobre la batería, uno de ellos medio en bolas con gorro de papa noel incluido.

Recorrieron los dos discos, no se dejaron ni una canción en el tintero, y llegaron a grandes momentos como con "Walk Away", "This Fire" o "Take me Out". La gente botó mucho, ellos botaron mucho, y al final la hora y 20 mins que tocaron se nos antojó a todos muy corta... A ver si se sacan un tercer disco tan bueno como el segundo y podemos hacer que alarguen los conciertos.
Saludos a todos y Feliz Navidad.
