El Rolling Stone de diciembre recupera para su portada la que hace un par de meses ha sido elegida, por una asociación norteamericana de editores de prensa, como la mejor de la historia. Se trata de la famoso foto tomada por Annie Leibovitz solo unas horas antes del asesinato de Lennon, y en la que aparece éste, desnudo y en posición fetal abrazado a Yoko.
Obviamente, esta recuperación no obedece a la celebración de la decisión de los mencionados editores, sino a la conmemoración del vigésimo quinto aniversario de la muerte del Beatle, en ocho de diciembre de 1980.
La revista, que para la ocasión se nutre sobre todo del material elaborado en su redacción americana, ofrece un homenaje a John con la reproducción de cuatro portadas dedicadas al mito (además de la mencionada, la de noviembre del 68, en la que John y Yoko posan desnudos; la de febrero del 70, en la que ambos posan con sendas palomas blancas en las manos, y la de enero del 71, con un sobrio retrato de John), una suerte de reconstrucción de sus últimas veinticuatro horas, la recuperación de extractos de sendas entrevistas publicadas en 1970 y 1980 y entrevistas con las tres mujeres de su vida y con Paul McCartney.
(También hay una paginilla dedicada a sus supuestos “clones españoles”, miembros de grupos de versiones de los Fab Four, pero está metida un poco con calzador y tiene interés ciertamente escaso).
El relato del ultimo día, que firma Fernando Neira, resulta entretenido y bastante ágil. Ofrece algunas pinceladas acerca de la turbia personalidad de Mark David Chapman, un desequilibrado obsesionado con la religión, el sexo y, particularmente, con la novela “El guardián entre el centeno”, de Salinger, y aporta algunos detalles curiosos, obviamente ya conocidos pero oportunamente recopilados y ordenados.
También es curiosa la comparación de las entrevistas concedidas por John en 1970 y en 1980; la primera es la de un tipo despechado, harto de los Beatles (de Paul, en particular), algo cínico, escéptico y hasta cruel. La segunda recobra a un Lennon mucho más ecuánime, aunque su sentido del humor nunca dejó de ser un tanto ácido.
Las entrevistas con Cinthya, May Pang y Yoko Ono resultan también entretenidas, igual que la que le hacen a Paul, en la que se mezcla alguna que otra concesión a la promoción de su nuevo álbum con sus recuerdos y anécdotas acerca de su ex compañero.
En realidad, no hay nada deslumbrante ni particularmente chocante, pero cualquier aficionado a los Beatles apreciará el reportaje.
Además de las secciones habituales (las consabidas noticias, críticas de discos y dvd, etc.), en este número se ofrece una entrevista con los metaleros y difícilmente soportables System of a down, un interesante reportaje sobre las recientes revueltas sociales de los alrededores de París y una crónica de la reunión de Xoel López, Quique González, Iván Ferreiro y otros supuestos lumbreras del actual pop español en un estudio de grabación de Buenos Aires. (Invita la Fundación Autor).
