Seguramente se ha magnificado su importancia, su valor y su influencia, y es una pena, porque estas cosas provocan a veces efectos perversos: desde quien convierte en objeto sospechoso un disco tan poco conocido y al tiempo con tanto supuesto reconocimiento hasta quien se lo cree todo y descubre posteriormente que tampoco era para tanto.
De cualquier manera, “Piknik Caleidoscópico” es un buen disco y la de reeditarlo es, definitivamente, una buena idea.
Absolutamente representativo del momento en el que fue grabado y editado -el “revival” del garaje, que en pleno páramo ochenteno, supuso un acogedor oasis en el que florecieron algunas de las mejores bandas de la década- el álbum de debut de los barceloneses Negativos repetía las mismas fórmulas que tantos otros grupos de la época: estructuras sencillas, sonido a base de guitarras condimentadas con órganos y efectos, letras surrealistas… pop psicodélico, en fin, que en el caso que nos ocupa se resolvía en un puñado de canciones llenas de atractivo.
Quizá el paso del tiempo no haya tratado demasiado bien a estas grabaciones, pero hoy se disfruta como documento ilustrativo de un momento muy determinado en el pop español, y, además, como una colección de estampas psicodélicas que siguen funcionando con aceptables resultados.