Escribió, al frente de Mamá algunas de las más brillantes joyas de la nueva ola madrileña. Sin embargo, después de sus quince minutos de gloria correspondientes, Mamá se separaron, dejando para la posteridad un primer álbum fallido en la producción pero lleno de grandes canciones y un segundo en el que el despiste, con nada menos que Luis Cobos, a los controles, era ya generalizado.
José María formó parte, a partir de entonces, de diversos proyectos, como Restos, Frenillos, La Banda del Otro Lado o Buenas Vibraciones, hasta que, ya en el año 2000, reapareció con su primer disco en solitario, “Suena así” Ahora acaba de publicar el tercero, “Ciencia Ficción”, segunda referencia del nuevo sello madrileño Lucinda Records.
¿Por qué tardaste tanto en publicar tu primer disco en solitario?
Siempre me ha gustado el hecho de formar parte de un grupo, y eso es lo que hice durante los ochenta y los noventa. Luego, a raiz del disco en directo de Mamá y, sobre todo, de la publicación del disco con nuestras maquetas, ví que ya podía tener más sentido grabar en solitario, porque esos dos discos servían un poco de puente entre lo que la gente recordaba de mí y lo que hago actualmente.
Después de haber estado en una multinacional con Mamá y haber pasado por todo tipo de compañías, ahora estás en una pequeña independiente, ¿cómo te encuentras en esta situación?
Pues con mucha ilusión, porque no estoy condicionado a planes estratégicos ni cosas de esas. Escribo mis canciones, las grabo y las edito, que es lo único que realmente me interesa hacer. Desde luego, me gustaría vender mucho más, pero entiendo que las independientes tienen sus limitaciones económicas y de acceso a emisoras o medios de comunicación, así que, una cosa por la otra, y al final creo que salgo ganando.
¿Cada disco que haces es simplemente una colección de las canciones que has hecho en un determinado periodo o hay algún tipo de clave o concepto en cada uno de ellos?
La verdad es que en los tres el planteamiento ha sido diferente, porque las circunstancias eran diferentes. El primero empezó siendo una maqueta que fue ganando cuerpo hasta que vimos que podía ser editado. Tenía un poco de todo: canciones viejas y muy nuevas. El segundo recogía material más reciente, aunque también recuperaba alguna muy antigua. Además, fue grabado ya con una idea de banda, lo que cambiaba bastante el sonido con respecto al primero. Este último sí tiene todo temas nuevos, y temas, además, muy cortos, que es como creo que deben ser los temas pop.
Este es quizá el más directo de los tres…
Mi objetivo es ser cada vez más sencillo, hacer las canciones que creo que le pueden gustar a la gente, sin más complicaciones
¿Prefieres que le gusten a la gente o que te gusten a ti?
Hombre, primero me tienen que gustar a mí, desde luego, pero sí es cierto que a veces me corto de tirar por cosas que a mí me gustan pero que quizá son demasiado raras o psicodélicas. Además, eso es algo que he hecho ya con otras bandas, como La Banda del Otro Lado.
Las letras son, en general, bastante explícitas, incluso narrativas en algunos de los casos…
Siempre he tenido dos formas de hacer letras, o he hecho dos tipos de letras, unas muy narrativas y otras muy abstractas. En las primeras, cuento cosas concretas que me apetece por alguna razón, y en las segundas, son pinceladas de sensaciones o ideas que se me ocurren. Pero ya te digo que eso es algo que ocurre desde la época de Mamá, en la que había una canción como “Ligarse a Vicky” y otra como “Estás tan muerto”…
¿Cómo es que has invitado a Antonio Vega a cantar un tema a medias contigo?
Porque es un músico de mi generación, un personaje muy importante para la música española… la verdad es que la muerte de Manolo (Mené, compañero de José María en Mamá y gran amigo suyo, que falleció este año) me llevó a pensar mucho en los tiempos de Mamá y me pareció que la participación de Antonio encajaba perfectamente. Además, elegimos esa canción porque habla de esa época, y porque es una canción alegre y optimista. No quería que Antonio cantara una balada, que es lo que suele hacer siempre que participa en el disco de algún otro artista…
La figura de Manolo está muy presente en todo el disco…
Claro, la verdad es que su muerte fue un palo. No solamente fue mi amigo desde los tiempos de Mamá, sino que ayudó mucho como artista. Él siempre se empeñaba en que compusiera, en que grabara…



