Todos tenemos un grupo o una canción que adoramos y mimamos en secreto. Y la razón de lo privado de ese culto poco tiene que ver con conservar cierta pose de gusto incorruptible, sino más bien con lo difícil que resulta convencer al resto del mundo de que están equivocados.
Demasiado esfuerzo y pocos frutos obtendría tras horas de discusión alrededor de una canción de Mariah Carey; pero el hecho de que esa canción esté últimamente hasta en la sopa, y que no pueda evitar cantar por encima cada vez que la oigo, me obliga a quitarme la careta.

Se trata de All I want for Christmas is you, el hit navideño que publicó Mariah Carey en 1994 y que ya por entonces conseguí grabarme en una cinta de la radio, con comentario del locutor y ráfaga de los 40 principales incluidos. Hoy no necesito tirar de esa cinta (¿dónde estará?), pues la puedo escuchar a todas horas en la radio y en la televisión, ya que es el jingle de la campaña de la Dirección General de Tráfico para estas navidades.
Y no solo eso, sino que también formaba parte de la exitosa banda sonora de Love Actually, y los especiales televisivos de “lo mejor del año” la están convirtiendo en recurso casi tan manido como el Last Christmas de Wham! (otra gran canción navideña, por cierto).

No exageraría si dijera que me gusta más que cualquier canción del A Christmas gift for you from Phil Spector
o que los villancicos de los Beach Boys. Quitando los tics horteras de la producción, All I want for Christmas is you es muy Phil Spector, con sus arreglos orquestales, campanillas, acordes menores y aquello que distingue a una canción navideña de otra que no lo es (a parte de la letra, claro está): muchos cascabeles. Si nos ponemos formalmente serios, la canción no tiene estrofa y estribillo, sino que es un único estribillo alargado durante cuatro minutos, pero hay una parte en la que la melodía cambia y que es donde verdaderamente se me ponen los pelos de punta:
I just want you for my own
More than you could ever know
El resto del LP, titulado de manera genial Merry Christmas (a la mierda las medias tintas), me temo que debe ser más que mediocre. Para los interesados (en la canción, o en regalarme el disco esta noche por Reyes), que sepan que no tienen que bucear en las cubetas de saldos, ya que el disco ha sido reeditado por todo lo alto estas navidades.
