Pasé un buen rato el viernes en Siroco. Mittens empiezan a sonar a gran banda, a tener un poso y un rodaje sobre el que sus buenas canciones fluyen encontrando el punto de equilibrio entre la sencillez que éstas piden y acertadísimos arreglos de guitarra y teclado.
Hacía tiempo que no los veía en directo y el cambio ha sido monumental. Parte de culpa la tiene la aportación de Anita, excelente al teclado y coros, otra parte el cambio de guitarra rítmica eléctrica por acústica (la clave para Guille), pero sin duda todo se cimenta en muchos ensayos que les han dado cohesión, más seguridad en la voz a María y en resumen, les ha permitido crecer mucho como grupo. Realmente me dejaron muy gratamente sorprendido, pues precisamente tras unos comienzos muy esperanzadores tenía la sensación de que no habían progresado mucho en los meses siguientes.
La semana que viene graban nuevo material, qué ganas de oirlo y de que puedan dar un paso hacia arriba con ello.
Después de ellos, salieron a escena los valencianos Han Solo, presentando su primer disco editado por Discos de Paseo.
Fue una pena que parte del público se fuera al terminar la actuación de Mittens. Algo que me hizo reflexionar sobre si no sería más lógico en algunos casos que el grupo “local” toque después, al margen de consideraciones sobre quién sea el actor principal de la noche.
Han Solo me dejaron un gran sabor de boca, en especial en los temas en que cantaban conjuntamente su cantante y la bajista. Dos bonitas y personales voces perfectamente empastadas.
Al grupo lo vi muy suelto y cómodo sobre el escenario, se nota que son músicos con muchas tablas, el sonido era impecable (a pesar de no haber probado sonido) y en el repertorio había un buen puñado de canciones interesantísimas. Por momentos sonaban a una fusión de Cooper con Los Flechazos (o a Cooper con teclado), y en otros a la versión más guitarrera de Teenage Fanclub. Saben gestionar muy bien la intensidad en las canciones, algo que es bastante poco frecuente, y mucho menos en grupos nuevos.
Absolutamente recomendable su directo y su disco. Musicalmente fue una gran noche, hacía tiempo que no podía ir a conciertos y fue un placer, además, reencontrarme con buenos amigos, siempre fieles al mejor pop.
