A pesar de que las grabaciones de Los Enemigos no parecen haber envejecido demasiado bien, muchos de sus temas tenían, y tienen, una calidad indiscutible. Quizás se dé este contrasentido por el hecho de que el tiempo no les ha dado la razón, pues aunque parece haber en el momento actual un resurgir del rock en castellano no se columbra este como heredero directo del que practicaban los madrileños. De hecho el tipo de rock en castellano que practicaban parece haber sido heredado por los círculos más garrulos y sin fundamento del rock nacional. Retruécanos del éxito.
Sin embargo, pienso que el hecho de que el tiempo no les haya dado la razón no es un hecho en el que se deba hacer demasiado hincapié a la hora de valorar la obra de a un artista de rock, pues, en general, para el público de este esquilmado género suele primar lo que imponen las modas, y contramodas, a través de cánones estéticos, por encima de otros valores que pueda tener la música sin más. Además sería discutible que el tiempo no les haya dado la razón, ya que, si el rock-folk, y derivados, de masca chicles con gorra trucker que se ha impuesto hoy en día, a primera vista está muy alejado de aquel blues-rock carajillero que practicaban los malasañeros, si que posee en esencia muchos paralelismos….pero este es otro tema. Lo que queda claro es, que fueron, y son, la única banda con enjundia salida de ese distrito madrileño donde hay tanta cultura musical, bandas a patadas, etc…pero bastante poco que decir. Miserias de los géneros.
Tras la encrucijada de la disolución, Fino y Josele han tomado caminos distintos: Josele grabó, hace ya casi dos años, “Las golondrinas etc” su álbum de debut en solitario y Fino ha editado hace unos meses “Respira”, el álbum de debut de su nuevo proyecto; Clovis. Este último no me ha gustado nada, es un disco lleno de todos los ticks del indie pop nacional más decadente y encima las letras resultan bastante pueriles. Esto vendría a demostrar lo que todo el mundo parecía intuir; que los Enemigos eran Josele y amigos, y puede que así sea, pero a pesar de que el disco de Josele me ha gustado, pues como era de esperar viene cargado de letras sugerentes, alguna que otra melodía emocionante y guitarras amargas y cazallosas, me parece que le falta un cierto equilibrio melódico que, intuyo, mantenía la presencia de Fino.
Con el CD de “Las golondrinas etc” viene adjunto un DVD sobre la grabación del álbum en el que, además de poder ver las tomas definitivas de los temas, se puede ver una entrevista en la que Josele comenta como fue grabar con Mastretta: La grabación se realizó en directo en el estudio, es decir toda la banda a la vez y Josele afirma que está muy contento con el resultado pues transmite la emoción del directo etc. No estoy de acuerdo, a mi me parece un disco mal producido, lleno de estridencias que hacen desagradable la escucha, falto de arreglos que redondeen determinadas asperezas. Pequeños sutiles detalles que, entre otros, son lo que hacen volar a una grabación desde lo puramente físico del choque de una onda sonora en el pabellón auditivo a una dimensión casi metafísica. Y es que en general no suelo estar de acuerdo con eso de grabar en directo, excepto para cosas muy determinadas y en cierta medida experimentales o con vocación progresiva. Pero no para la música pop, pues me parece que un estudio es un lugar en el que a través de artificios se intenta dar magia y emoción a una cosa que todavía no la tiene, o si la tiene no se puede reproducir a machamartillo. La realidad es liquida y se nos escapa entre los dedos.
Hitchcock hizo “La Soga” en 4 planos, evidentemente trabajándola al milímetro previamente, pero él mismo reconocía después, que había sido una estupidez hacerlo así, teniendo al alcance de la mano la mágica herramienta del montaje. Quizás en el DVD que acompaña a “Las golondrinas etc” si se aprecie esta magia del directo de la que habla Josele, ya que el apoyo de las imágenes presta a la música una nueva dimensión, pero desde luego en la grabación, a secas, esa magia no se aprecia. Una roca no es un canto rodado.
