The Covers, Elephant Band, Deluxe, Lovely Luna, Deluxe… A estas alturas, supongo que no habrá que explicar, en cierto mundillo, quién es Xoel. Y si hay que explicarlo, imagino que éste no es lugar para hacerlo. Más que nada porque no pretende ser un blog pedagógico, ni doctrinal, ni nada por el estilo.
Xoel, como creo que la mayor parte de los artistas, no tendría que dar explicaciones a cosas como que si ha cambiado de estilo, que cuál es la razón de que ahora cante en castellano, que si se siente más cerca del mainstream que de sus inicios, etc. Eso, y cada vez estoy más convencido, son cosas que sólo importan a los periodistas (por llamarles algo) musicales. Aunque servidor, en más de una ocasión, caiga en ese juego de querer/tener que saber cosas al margen de la música, considero que precisamene esto, la música, es lo que ha de prevalecer. Al hablar de Xoel quizás no sea objetivo. Pero tampoco lo pretendo. Es más, me horrorizaría serlo.
Xoel es alguien a quien sólo conozco de vista, pero nada más. Ni es mi amigo, ni conozco al que le lleva el sonido, ni he hablado nunca con su pipa, ni nada de nada. A pesar de todo esto, Xoel es alguien que siempre me ha caído muy bien. ¿Qué digo bien? De puta madre. Por eso me alegro de que le vaya bien. Me encanta que en un concierto suyo, entre semana, las entradas estén agotadas, que gente que mañana podría ir a ver Fran Perea, esté viendo hoy a Deluxe, saltando y cantando sus canciones, que cientos de personas (hacia tiempo que no veía este fenómeno fan), tarareen sus estribillos, que haya gente que le mire como un fuera de serie, etc. Para mí, más que un fuera de serie es un tío con las ideas bien claras. Alguien que hace lo que le gusta, que se gana la vida con ello y que alegra el día a un montón de gente (petardas incluídas).
Más de hora y media viviendo sus canciones nuevas, en castellano, y algunas, algo más antiguas, en inglés; tirándose entre el público y calentando el ambiente; explicando, tras perder el hilo de una canción ante un grito masculino de ‘guapo’, lo que es el AOR; demostrando que, a pesar de ser gallego, tiene un fino sentido del humor (y creo saber de lo que hablo); ganándose a la parroquia con un fragmento de la irlandesa “With or without you”; emocionando a los mayores con una versión de “Perlas ensangrentadas”; destapando su vena de cantautor eléctrico y acústico (¡y vaya vena!); acompañándose de una banda de ‘chapeau’ (grande Loza. ¿Me cansaré algún día de verle tocar la batería?) que ojalá fuera su banda definitiva…
Xoel, como te debieron decir por allá, hace poco. ¡QUE TE VAYA BONITO!
