Vaya historia lo del cambio de sello de Lori Meyers. Cuando parecía que les estaba yendo todo sobre ruedas con Hostal Pimodán (elogios unánimes de la crítica, el grupo participando en conciertos en la Riviera con Sidonie y La Habitación Roja…) resulta que cambian de sello (se van a la multinacional Universal, a través de su subsello La Incubadora) y una vez desvinculados de Houston Party emiten un comunicado en el que cuentan cosas como éstas:
En HOSTAL PIMODÁN nos impusieron incluso la portada sin derecho a réplica, un orden de canciones, no escuchamos el disco hasta tres meses después de acabarlo y encima con un anticopy que cortaba las canciones al minuto (nos lo pasó un amigo de prensa)… Todo esto llevó a que no promocionaron nuestro trabajo –alabado por medios de comunicación de todo signo- y nos ignoraron en todos los aspectos. Lori Meyers hemos tenido que luchar –y pagar- por nuestra libertad, hasta encontrar un sello en el que importan nuestros intereses e influencias musicales y hay entendimiento
Es un caso extraordinario. Se van a una multinacional acusando a una indie de hacer lo que siempre se ha dicho que hacen las multinacionales. Sorprende además que una vez han acabado con esa situación y han conseguido su objetivo no pasen página…
También me llama la atención la paradoja de que estando tan molestos con Houston Party, ha sido este sello el que les ha permitido llegar al escalón siguiente.
Actualización: ya que parte de la polémica ha sido la portada del disco, aquí van las dos. A ver qué opináis.


