El pasado jueves estuve en la "premiere" o "presentación a los medios" del nuevo disco de Santi Campos, que traducido al cristiano era un concierto pequeño poco anunciado y en un sitio muy modesto como el Contraclub. La verdadera presentación del disco es el próximo 22 de abril en la sala Moby Dick.
He seguido muy de cerca a Santi desde sus tiempos de Malconsejo (para ser exactos, desde la última etapa de éstos, en la que publicaron el excepcional Vivir bajo el agua) y nunca había visto a Santi con la alegría y soltura que transmite ahora. Y aún menos con la complicidad total con los músicos con los que toca que se intuye en estos momentos.
El sonido era aceptable (la sala no es para tirar cohetes pero se oía todo razonablemente bien), las canciones del nuevo disco todavía es pronto para juzgarlas pero sospecho que son mejores que las del disco anterior, que ya es decir mucho: la música de Santi, al menos la que hace ahora, requiere de bastante paciencia y sucesivas escuchas para calarte hasta los huesos, o eso me sucede a mí. De momento ya me ha enganchado y es mi favorita por ahora "permanecer", con un estribillo maravilloso. Por cierto, se pueden escuchar las canciones del disco en la página del grupo en myspace.
Lo realmente significativo para mí fue la gran complicidad entre la banda. Seguramente cuando menos lo buscaba ha conseguido un grupo compacto de músicos sólidos que creen en el proyecto, y la actuación pareció más la de "Los amigos imaginarios" que la de Santi Campos y compañía...

Todos cumplen perfectamente su papel y son importantes dentro del equipo, y el conjunto parece engrasado cuando se supone que no han tenido ocasión todavía de tocar las canciones nuevas.
Santi no dejó de reir o sonreir durante todo el concierto, se le ve seguro y feliz, incluso con una verborrea entre las canciones desconocida en él.
Creo que éste va a ser su momento. Se ha ganado el reconocimiento de la crítica y el apoyo de diversos medios que facilitará la promoción de su nuevo trabajo, se conoce todas las salas de la geografía española, tiene ganas, tiene talento, tiene la banda que siempre ha querido tener... y ya ha llegado la hora de que también tenga suerte.
Foto: Nacho Ballesteros

