Iba con la idea de asistir a un concierto de otra vieja gloria presentando un nuevo disco que no había escuchado,y salí con la sensación de haber asistido al mejor concierto de mi vida.Dos horas y media donde Ray Davies supo conjuntar magistralmente la nostalgia con nuevas composiciones rebosantes de calidad.
Debe ser tremendamente complicado tocar con la energía,credibilidad y bestialidad necesaria hits de hace 30 o 40 años como All Day And All The Night,Till The End Of The Day o Lola,soportando los comentarios y peticiones facilonas de fans "nonatos" por entonces,cuando se quiere seguir estando en la brecha y hacer canciones nuevas llenas de vida.
Ray consiguió ambas cosas.
Lo que vi,escuché y sentí fue un ejercicio de honestidad y autenticidad, 4 bises tremendos, y una entrega y respeto por el público envidiable para muchas de las nuevas bandas internacionales y otras nacionales de pose fácil,chulesca e inocua.
Como colofón,descubrí en mí un lado de groupie absurda(ejem,en mi caso,absurdo).Eso de estar en primera fila,Ray al alcance de la mano,tener una maqueta del grupo en que tocas y vuelcas gran parte de tu ilusión vital,en uno de los bises gritarle(Ray,Ray!!),él que te dice que le tires el cd,se lo tiras,lo coje, te mira,por 5 segundos lo escuadriña mientras toda la gente está aplaudiendo y él se sonríe un poco y te dice que si es del grupo donde tocas...snif,se me caen las lágrimas.
(Ahora,con frialdad,no sé la gracia que le pudo hacer y si lo escuchó,pero eso me da igual...).Gracias por todo,Ray.
