Ellos mismos lo anunciaban a mediados de junio desde su Myspace. Tras un año de trabajo, los chicos de Of Montreal daban por terminado su nuevo álbum, un disco que avisaban, podría ser malinterpretado (o no demasiado bien recibido) por parte de su público. ¿Razones? Según Kevin Barnes el álbum puede ser visto como una única larga composición dividida en varios movimientos o una simple colección de canciones pop; y es que desde sus orígenes el nuevo trabajo de estos afiliados de segunda generación al colectivo Elephant 6 buscaba ser impredecible, tratando de “capturar la complejidad laberíntica de la consciencia humana”.